Imprescindible pasar las ITV periódicas (II)
El segundo de los vértices de este importante triángulo que constituye la seguridad en la carretera y que vamos a tratar en este capítulo es el que se refiere al mantenimiento del vehículo.
Es un razonamiento lógico pensar que la antigüedad del vehículo influye en la probabilidad de sufrir un accidente. Pero es que no sólo la lógica acierta, sino que diversos estudios demuestran tal afirmación. Así, nos encontramos, por ejemplo, con el análisis llevado a cabo por el Instituto Universitario de Tráfico y Seguridad Vial de la Universidad de Valencia, que recientemente concluyó que los vehículos accidentados con fallos en los neumáticos tenían entre 5 y 15 años y que la mayor parte eran turismos.
Dato sorprendente es el que revela este mismo estudio que asevera que el 70% de los vehículos implicados en accidentes mortales presentaban algún problema en los neumáticos. Es éste un factor que habrá que tener muy en cuenta en el mantenimiento de los vehículos. Los camiones y trailers, cargados parcial o totalmente en toda su capacidad, sufren en demasía en la conducción, sobre todo en las pendientes, si la diligencia en la misma no es la correcta o se realiza sin la suficiente precaución.
Asegurar que los vehículos circulen en perfectas condiciones y con las debidas garantías de seguridad es uno de los principales objetivos que persiguen las llamadas ITV, las inspecciones técnicas obligatorias en el momento en que el vehículo cumple los cuatro años de antigüedad, revisión que en el caso de las tractoras, remolques agrícolas, y máquinas autopropulsadas deberá realizarse cada dos años cuando la antigüedad de éstos esté comprendida entre los 8 y los 16 años.
Reducir el porcentaje de rechazo en las primeras revisiones y mejorar el cumplimiento de las ITV es uno de los objetivos que se enmarcan dentro del Plan Estratégico de Seguridad Vial para los años 2003-2006 que el Gobierno Vasco presentó en el último trimestre del pasado año.
Además de los neumáticos, son otros los factores que hay que considerar para mantener el vehículo en condiciones óptimas. Entre estos nos encontramos:
Frenos
Al sustituir las pastillas, se deben controlar los discos de freno
Se recomienda reemplazar los discos y las pastillas para garantizar la máxima eficacia de frenado.
Cada 2 juegos de pastillas se recomienda el cambio de un juego de discos.
Se debe obligatoriamente reemplazar los discos por parejas. Al igual que las pastillas por juegos de 4 unidades.
Puesta en marcha y parada del motor
Esta operación se debe realizar con mucha precaución. Aun pareciendo muy sencilla, resulta imprescindible realizarla con precaución para evitar daños a medio y largo plazo en el motor.
El tiempo necesario para que el aceite llegue a todos los puntos de engrase está en función de su temperatura. El aceite caliente es más fluido y circula con mucha facilidad por todos los conductos, mientras que el aceite frío es menos fluido y opone mayor resistencia para desplazarse. Al arrancar un motor frío, el aceite necesita más tiempo para llegar a todos los puntos, aunque el testigo de presión se apague antes. Mientras el motor se calienta, la presión del aceite es alta y va descendiendo conforme su temperatura aumenta.
Para reducir en todo lo posible el desgaste de un motor en el arranque (considerado como el responsable del 80% del desgaste total que sufre un motor) se recomienda no acelerar innecesariamente el motor en los primeros instantes. Si el motor está frío, evitar los acelerones durante un mayor periodo de tiempo (todo el que sea posible hasta que se caliente).
Seguir estos consejos no hace eterno al motor de nuestro vehículo, pero no seguirlos reduce considerablemente su duración. La cuestión no es exigir menos a un motor sino exigirle cuando las condiciones de funcionamiento son las adecuadas.
Factores de desgaste excesivo en los neumáticos
Hay factores externos que hacen que el neumático se gaste de una forma muy acelerada. Algunos de estos factores, son las frenadas prolongadas, la presión de los neumáticos, el pavimento en malas condiciones y los aceites y petróleos.
Las frenadas bruscas y prolongadas desgastan el neumático irregularmente, de tal forma que cuando vamos en carretera, sentimos una vibración e incluso un ruido bastante fuerte. Conviene revisar periódicamente la presión de los neumáticos. Una presión baja causa grandes desgastes en las bandas laterales del neumático. Por el contrario, una presión muy elevada gasta exageradamente la zona central del mismo.
El pavimento irregular causa un desgaste inusual sobre los neumáticos. Los neumáticos del eje motriz, suelen ser los más afectados en este tipo de pavimentos. Las estrías del asfalto, creadas para evitar placas de hielo, acortan su vida en un gran porcentaje.
Los petróleos y aceites degradan igualmente los neumáticos. Conducir con unos neumáticos desgastados tiene el riesgo de perder el control del vehículo por un reventón o en caso de lluvia por el famoso acuaplaning.
Precauciones a tomar en Invierno
Motor:
Anticongelante, líquido de frenos, aceite del motor, líquido de dirección –asistida–, batería y puesta a punto del motor.
Suspensión:
Estado de los amortiguadores.
Frenos:
Revisión del estado de los frenos.
Calefacción: comprobar su funcionamiento.
Carrocería: estado de las escobillas limpiaparabrisas.
Neumáticos: estado de las cubiertas y presión.
Iluminación: reglaje de luces.
Bidean Edic. Enero 2004 |